EDITORIAL JORGE TEJEDO 12/03/2017

100% Argentino
2017-03-12

Editorial Jorge Tejedo 12 / 03 / 2017

El rol del Estado a juicio de quien les habla es irremplazable en la conducción de la integración económica que tenga como objetivo la promoción de la justicia social, la búsqueda de equidad entre regiones y grupos sociales y la sustentabilidad.
Si uno analiza en base a los hechos concretos podríamos afirmar que para el actual gobierno esta definición no tiene ningún asidero, ya que ellos consideran que el manejo del aparato estatal es necesario para la transferencia de los recursos económicos de la población a los grupos concentrados de poder, llámese familia, grandes corporaciones, monopolios de la comunicación, todo bajo el paraguas protector de una justicia que inclina su balanza indefectiblemente a favor de los que más tienen.
Esta gran desigualdad social que vivimos hoy los argentinos de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad Católica Argentina eleva la pobreza al 35 % de la población, generando solo en el último trimestre 1.400.000 pobres, por lo tanto mal podemos hablar con estas cifras de justicia social y de equidad.
Otro claro ejemplo de lo que acabo de mencionar pasa por el conflicto generado con el sector docente en cuánto a sus legítimos reclamos que no solo hablan de una necesaria recomposición salarial equiparable con el aumento de la inflación, sino también, la falta de inversión en comedores escolares e infraestructura.
Como corolario no puedo dejar de mencionar las declaraciones de Mauricio Macri respecto de Roberto Baradel, Sec. Gral de SUTEBA en su discurso de inauguración de la sesiones ordinarias del Congreso donde expresó despectivamente:”No creo que necesite que nadie lo cuide”, luego de conocerse las amenazas de muerte de las que fue objeto dicho dirigente y su familia.
Ante esta situación uno se pregunta: si el Estado entre otras cosas, no es el garante de la seguridad de cada uno de los habitantes del país, ¿Cuál es el rol que le asigna el primer mandatario Argentino?. Esto demuestra la falta de interés del presidente respecto de la educación, que es sin dudas, pilar fundamental para el desarrollo de la nación.
En otro orden de cosas, un párrafo aparte tiene que ver con el acto de la CGT y sus oradores: Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, quienes coincidieron en marcar que llamarían a un paro general para los últimos días de marzo o los primeros de abril, pero evitaron dar una fecha concreta. El rechazo de los trabajadores a quienes dicen representar estos señores fue unánime, lo cual indica que las bases claramente están pasando por encima de sus dirigentes, demostrando un síntoma de madurez del pueblo Argentino que se hace eco de términos utilizados por Cristina Fernández de Kirchner: “Empoderamiento” y refiriéndose a los jóvenes les recordó que:”cada uno comprende que en cada uno de ustedes hay un dirigente” con lo cual queda demostrado la necesaria renovación de una cúpula gremial a todas luces corrupta enquistada en el poder.
Para finalizar este editorial quisiera hacerlo con una frase del Gral. Juan Domingo Perón: "Para conducir a un pueblo la primera condición es que uno haya salido del pueblo, que sienta y piense como el pueblo. Quien se dedica a la conducción debe ser profundamente humanista: el conductor siempre trabaja para los demás, jamás para él".
Hasta nuestro próximo encuentro.